viernes, 13 de junio de 2008

INSPIRACIONES

Recuerdo la narración oída de un programa de radio.

Un novel escritor estaba empeñado en escribir una novela de amor con un argumento novedoso, que no recordase en nada a lo habitualmente escrito por otros, como el típico chico conoce a chica, se enamoran y se casan.

Las ideas no llegaban nunca cuando se sentaba frente al folio en blanco; pero tenía la sensación de que las buenas ideas le llegaban en algún momento del día.

Se dio cuenta que éstas aparecían mientras dormía.
Estaba seguro que más de una noche soñó la novela de amor perfecta. Solo que, ya despierto, no recordaba nada de lo soñado.

Desesperado de sufrir repetidas veces el mismo olvido, optó por dejar en la mesilla de noche una libreta y un bolígrafo; con la intención de cuando estuviese soñando ese maravilloso argumento, despertar intencionadamente y plasmar las ideas básicas para después durante el día desarrollarlas y crear esa maravillosa novela.

Al amanecer, despertó con el sueño perfecto, garabateó las ideas en la libreta y siguió durmiendo. Cuando despertó se acercó la libreta para leer lo que había soñado, y leyó:

Chico conoce a chica.
Chico se enamora de chica.
Chico pide la mano de chica para casarse.
Se casan y son felices toda la vida.
¡Se aceptan ideas nuevas!